A veces me sucede, como hoy, que durante el viaje de mi casa al trabajo, voy pensando en la nota que voy a escribir para presentar un determinado
comic.
Aprovecho asi esa hora y pico de tedioso traslado sintiendo que no se va la vida en un ir y venir rutinario.
Y mientras el colectivo va gastando el pavimento entre los desaprensivos humos de los escapes, el tránsito cada vez más denso y el malhumor generalizado, yo dejo que mis recuerdos me saquen por un rato de ese zarandeo.
Dejo atrás la bruma gris del presente y me siento otra vez rodeado de los colores brillantes de mi infancia, que logran, minimamente, hacerme recordar el significado de la palabra felicidad.
Me veo entonces en
1965, con la tijera en la mano,
como otras veces, recortando con cuidada desprolijidad la tapa del
Batman Nº 326, que desde ese momento y para siempre quedará huérfana del "
gladiador esmeralda".
Alguna carpeta, cuaderno o pared descascarada será la nueva y última morada de la figura del
Linterna Verde; se anclará a un pasado sin retorno.

Pero de nuevo en el presente y ya en la tranquilidad del hogar veo que la
historieta no se perdió, y el mundo digital y las ganas de hoy logran reencontrar esa vieja tapa con su héroe ausente por casi 45 años. Asi otro pequeño mosaico se recupera para sumarse al glorioso muro de los recuerdos.
Y además se que muchos mosaicos más me esperan en esos cotidianos viajes en colectivo.
(publicado originalmente en Green Lantern # 38 por DC. Dato obtenido como siempre del
Grand Comics Database)